Un terroir único. Un entorno inigualable.

Los grandes vinos nacen de grandes terruños y los viñedos de Garzón dan cuenta de ello al ubicarse en una zona privilegiada de Uruguay, cercana a Punta del Este, La Barra y José Ignacio, el paraíso turístico uruguayo. Sus paisajes variados, su enclave natural y la combinación perfecta de historia y futuro, han motivado que en las zonas aledañas al pueblo se desarrollen emprendimientos gastronómicos y hoteleros exclusivos, que visten el paraje con un aura de gran sofisticación. Este peculiar escenario ofrece un inmejorable entorno para nuestras plantaciones. El terroir hace la diferencia.

La geología de la zona de Garzón pertenece a lo que se conoce como Basamento Cristalino, que dio origen a los suelos hace más de 2500 millones de años. El Balasto como las rocas anteriores cuando se altera y se muele con los millones de años de geología forma este suelo fantástico de piedra muy fina, de excelente drenaje, con muchísimos minerales, que las raíces de las vides absorben; dándole al vino mineralidad, vibrancia, complejidad y elegancia. El Balasto de Garzón es un concepto muy encantador relacionado con el  terruño de Garzón y que se explica muy fácil, un mensaje claro y fuerte para todos los amantes de los vinos de alta gama.

La brisa marina en nuestros vinos.

Otros elementos fundamentales que encontramos en nuestro terroir es la importante influencia que ejerce el Océano Atlántico, el cual está a tan sólo 18 km. de distancia. Esto se traduce en una constante y muy agradable brisa fresca que acaricia nuestras uvas y tal efecto también se refleja en nuestros vinos. Por eso, nuestros vinos blancos son vibrantes, con una importante tipicidad varietal, frescos y minerales, a la vez que nuestros tintos se presentan jugosos y frescos, con taninos muy amables y un delicado aporte mineral.